COLABORADORES

Max Gokhman, CFA
Deputy Chief Investment Officer
Franklin Templeton Investment Solutions

Tom Nelson, CFA, CAIA
Head of Market Strategy
Franklin Templeton Investment Solutions

Miles Sampson, CFA
Head of Asset Allocation Research,
Franklin Templeton Investment Solutions
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En mayo adoptamos una opinión más optimista sobre la renta variable, dado el contexto de disminución de las hostilidades en Oriente Próximo y la solidez de los beneficios empresariales.
El conflicto abierto con Irán ha dado paso a la tensa diplomacia, pues ambas partes tratan de encontrar una solución que cumpla sus objetivos. Es probable que el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz continúe restringido durante algún tiempo, aunque la desescalada ha estabilizado los mercados, que siguen mirando más allá de la crisis de los costes energéticos.
Dados los altibajos propios de la resolución del conflicto, esperamos que sigan produciéndose episodios de volatilidad, aunque en las últimas semanas se han reducido considerablemente los riesgos de sucesos extremos, lo que supone que la repercusión de cualquier retroceso puntual debería ser mínima, dada la tendencia al alza de los mercados.
Las condiciones macroeconómicas globales dibujan un panorama dispar, aunque en general siguen siendo propicias para los activos de riesgo, mientras que las estimaciones de crecimiento de los beneficios han mejorado en todo el mundo, haciendo caso omiso a las tensiones geopolíticas y mirando más allá de la incertidumbre macroeconómica.
Dado este contexto, hemos optado por asumir riesgos en nuestro posicionamiento en distintos activos y ha mejorado nuestra opinión de la renta variable destacada de EE. UU. y la renta variable de mercados emergentes. Dentro de la renta fija, preferimos diversificar la exposición a la renta fija internacional, al tiempo que reducimos la duración en EE. UU.
Macrotemas
Crecimiento constante
- La amplitud de los beneficios se ha moderado, aunque las expectativas de excelentes beneficios alientan el optimismo de las perspectivas una vez concluido el conflicto.
- La economía estadounidense se ha demostrado resiliente, mientras que los datos del mercado laboral son desiguales, aunque estables.
- Los indicadores económicos adelantados siguen sin mostrar una tendencia clara, ya que la actividad empresarial se ve frenada por el encarecimiento de los insumos y la menor confianza.
Moderación de la inflación
- Esperamos que los efectos de segunda ronda del impulso energético sean limitados a medida que el conflicto en Irán esté más próximo a una resolución.
- La dinámica de la inflación en Estados Unidos sigue siendo difícil. La inflación subyacente es alta, algunos parámetros apuntan a una moderación de las presiones.
- La inflación subyacente de los bienes se mantiene por encima de la tendencia. Puede que las presiones arancelarias hayan alcanzado su punto álgido, aunque actualmente se ven contrarrestadas por las tensiones en las cadenas globales de suministro.
Bifurcación de las políticas
- Existe una divergencia cada vez mayor entre la política fiscal expansiva y la política monetaria restrictiva, a medida que los mercados evalúan la crisis de los precios de la energía.
- El conflicto de Oriente Medio ha alentado un reajuste de las expectativas de política monetaria y ahora se descuentan varias subidas en la mayoría de las regiones, salvo en Estados Unidos.
- La política fiscal de las principales economías es favorable en general al crecimiento. Es probable que las devoluciones fiscales en EE. UU. contrarresten las tendencias desfavorables provocadas por los aranceles, mientras que los programas de ayudas relacionadas con la energía también podrían resultar propicias.
Temas de posicionamiento de la cartera
Mejora de la renta variable
- El conflicto en Oriente Próximo avanza hacia una resolución, y esperamos que los mercados hagan caso omiso de los posibles reveses temporales.
- Las variables fundamentales de las empresas siguen siendo sólidas dado que se prevé un crecimiento de los beneficios de dos cifras para los próximos 12 meses.
- Pese al fuerte repunte reciente del mercado, ni la confianza ni el posicionamiento son excesivos todavía, lo que favorece a los activos de riesgo.
Reorientación hacia los principales valores estadounidenses
- Nuestra opinión sobre los principales valores de renta variable estadounidense de gran capitalización ha mejorado, debido a que las condiciones de amplitud del mercado se han debilitado en consonancia con la ralentización del crecimiento económico.
- Mantenemos el optimismo con respecto a renta variable de mercados emergentes, dado el contexto de solidez de las variables fundamentales de las empresas y de exposición positiva a los temas de la inteligencia artificial (IA) y los gastos de capital (capex).
- Hemos aumentado la infraponderación en renta variable europea y británica, dado el debilitamiento del contexto macroeconómico en estas regiones.
Duración internacional
- Prevemos que la destrucción de la demanda incida en mayor medida en las decisiones de política monetaria que lo que sugieren los precios del mercado, lo que hace menos proba- ble que los bancos centrales decidan cumplir las expectativas del mercado y suban los tipos.
- Consideramos que el crecimiento resiliente de EE. UU. y la complicada evolución de la inflación reducen las probabilidades de que la Reserva Federal (Fed) relaje su política. Mantenemos nuestra infraponderación en la duración de EE. UU. y tenemos predilección por la renta fija internacional.
- Dado el contexto de excelentes beneficios y diferenciales ajustados, la rentabilidad superior de la renta variable es más atractiva que el crédito.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital.
Los valores de renta variable están sujetos a fluctuaciones de los precios y a una posible pérdida del capital. Las empresas de gran capitalización podrían perder el favor de los inversores dependiendo de las condiciones económicas y de mercado. La renta variable de pequeña y mediana capitalización implica mayores riesgos y volatilidad que la de gran capitalización.
Los valores de renta fija conllevan riesgos de tipos de interés, de crédito, de inflación y de reinversión, así como de posible pérdida de capital. A medida que suben los tipos de interés, el valor de los títulos de renta fija disminuye. Los bonos high yield con baja calificación están sujetos a una mayor volatilidad de precios, iliquidez y posibilidad de impago.
La asignación de activos entre diferentes estrategias, clases de activos e inversiones puede no resultar beneficiosa o producir los resultados deseados. Una estrategia, en la medida en que invierta en empresas que están en un país o región determinados, puede experimentar una mayor volatilidad que otra que esté más diversificada geográficamente.
Las inversiones vinculadas a las materias primas están sujetas a riesgos adicionales como la volatilidad de los índices de materias primas, la especulación de los inversores, los tipos de interés, la meteorología, la fiscalidad y la normativa.
Las inversiones internacionales están sujetas a riesgos especiales, entre los que se incluyen el riesgo de fluctuaciones cambiarias y de incertidumbre social, económica y política, los cuales podrían generar un aumento de la volatilidad. Estos riesgos son más acentuados en los mercados emergentes. La participación del gobierno en la economía sigue siendo elevada y, por lo tanto, las inversiones en China estarán sujetas a mayores niveles de riesgo normativo en comparación con muchos otros países.
Invertir en empresas de capital privado presenta ciertos retos e implica riesgos adicionales frente a las inversiones en empresas públicas, como lidiar con la falta de información disponible sobre estas empresas, así como su falta general de liquidez.
La gestión activa no asegura las ganancias ni protege contra las caídas del mercado. La diversificación no garantiza un beneficio ni protege frente a una pérdida.
WF: 10319071
